Información publicada en GARA el 17 de septiembre de 2000.


      «Ekin ejerce de comisario de ETA en el MLNV»

      Garzón defiende esta tesis en el auto que ha llevado a la cárcel a 18 personas

      GARA | MADRID

      El juez Baltasar Garzón decretó, a través de un auto conocido a primera hora de la madrugada de ayer, prisión incondicional comunicada para 18 militantes de la izquierda abertzale ­todos los detenidos menos Lorena Somoza y Pako Aranburu­ para quienes acordó prisión provisional eludible con fianza de uno y cinco millones de pesetas respectivamente.

      Garzón señala que los hechos relatados en su auto «podrían constituir un delito de integración en banda armada», por lo que decreta el ingreso en prisión de los detenidos. Concretamente, según señalaron a GARA fuentes de la defensa, Xabier Alegria, Ana Lizarralde, Marta Pérez, Olatz Egiguren, Antxon Oiliokiegi, Oiakue Azpiri, Jaime Iribarren, Peio Sánchez, Txus Martínez de Lahidalga y David Soto ingresaron en Soto del Real; Txema Matanzas, Paul Asensio, Rubén Nieto y Patxi Gundin fueron conducidos a Alcalá-Meco; finalmente, Unai Hernández, Imanol Iparragirre, Javier Balantzategi y Juan Mari Mendizabal eran encarcelados en Valdemoro.

      En su auto, el juez no tiene en cuenta los argumentos esgrimidos por la defensa de estas personas, que alegaron reiteradamente que la actividad que los imputados ejercían era «exclusivamente política legal y ajena a ETA». La defensa tienen previsto presentar, mañana, recurso contra la decisión de Garzón.

      Pese a que los detenidos negaron tener vinculación con ETA, Garzón hace prevalecer el valor de la documentación incautada ­llega a conceder este calificativo a «solicitudes para la expedición de un documento de identidad vasco», folletos en los que han estampado su firma miles de ciudadanos vascos­.

      Tal como adelantara GARA, en referencia al auto de entrada y registro emitido por Garzón, el nuevo auto del juez se basa en presentar a Ekin como la organización sucesora de KAS y, previa referencia a la ilegalización de ésta última, con fecha de 20 de noviembre de 1998, destaca que «las funciones asignadas a la ''nueva organización'', que se sirve de la doble militancia y cuyos miembros son ''comisarios políticos'', son las de cohesionar y ser el norte del conjunto de la izquierda abertzale (...) exactamente las funciones de codirección que KAS ejercía con ETA hasta su ilegalización».

      Remarca el auto que la forma de actuación de Ekin se produce a través de «la militancia de sus miembros en diversas organizaciones sectoriales del MLNV y de Herri Batasuna».

      Pese a afirmar que «no se produce una participación directa de dicha organización, como tal, en los órganos de dirección» de organismos de la izquierda abertzale ­entre los que Garzón cita a Gestoras pro-Amnistía, HB-EH, Haika, LAB e Ikasle Abertzaleak­, el juez afirma que Ekin «controla políticamente y planifica actividades de organizaciones ajenas».

      Hechas tales afirmaciones, Garzón no duda en asegurar que «las formas de violencia complementarias a la de ETA, son competencia de Ekin como antes lo eran de KAS» para añadir que «así sucede con la kale borroka, cuyo impulso y control es responsabilidad de KAS primero y ahora de Ekin». Garzón basa su afirmación en un supuesto documento incautado a Carlos Iñigo, detenido en Atarrabia el pasado 5 de mayo.

      Por otra parte, la «lista de objetivos» a la que hicieron referencia de forma insistente determinados medios de comuni- cación tras la detención de estas personas «se concreta» en una referencia a la aparición de carteles en los que se menciona a cargos políticos como responsables de la dispersión.

      En su auto, el juez hace también alusión a la convocatoria de jornada de lucha con ocasión de la muerte de cuatro militantes de ETA en Bolueta, para señalar que «la convocatoria es asumida por Ekin», e insiste en que «otras organizaciones del MLNV ceden su autonomía en favor de la coordinación de una entidad Ekin superior», lo que, a juicio de Baltsar Garzón, «demuestra la instrumentalidad de todo el conjunto respecto a ETA-EKIN».

      Así, atribuye a Ekin responsabilidades de coordinación e influencia «por delegación de ETA», en «campañas de desobediencia, control de presos, relaciones internacionales, o financiación del complejo».

      El auto sitúa a los detenidos en distintas tareas dentro de Ekin ­responsables de «núcleo nacional», herrialdes, eskualdes y liberados­, y menciona a otras personas, entre ellos los parlamentarios Josu Urrutikoetxea y Jon Salaberria como asistentes a reuniones de Ekin.

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